Mitos del fantasma de la casa embrujada

Mitos del fantasma de la casa embrujada

No sé si ustedes se han fijado, pero en varios vecindarios lujosos de las principales ciudades, existen propiedades que han sido abandonadas de manera inexplicable.

Algunas de estas mansiones pertenecieron a celebridades de la farándula, la literatura o inclusive algunas de ellas también formaron parte del patrimonio de algunos personajes políticos.

Es lógico que algunas de estas personas no hayan tenido descendencia, motivo por el cual sus propiedades permanecen sin ser habitadas luego de su deceso, hasta que el estado puede rematarlas.

No obstante, hay mansiones a las que la gente les ha colgado la etiqueta de “Embrujadas”. Uno de los mitos que conozco bien sobre este tópico tiene que ver con la casa de la Baronesa Villaseñor.

Una mujer que vivía con su esposo y su hija. Esa dama era dueña de muchas propiedades y era presidente del Comité que brindaba apoyo a las familias menos favorecidas de la sociedad.

Las personas del pueblo la querían y respetaban, pues siempre que salía a la calle saludaba a todos con una gran sonrisa, sin importarle la raza ni condición social de la gente que se le acercaba a estrecharle la mano.

A pesar de eso, su hija padecía de graves trastornos psicológicos, lo que la condujo a contraer un grave cuadro de depresión. La chica recibió los mejores tratamientos médicos. Sin embargo, su salud no mejoraba.

De hecho por petición expresa de su hija, casi toda la servidumbre de la casa fue despedida, debido a que según ella las actividades que estas personas llevaban a cabo en el domicilio, le provocaban gran malestar.

Una tarde en lo que la Baronesa y su esposo salieron a un evento público. Cuando retornaron a su morada, encontraron a su hija colgada en su dormitorio. Los mitos de terror no surgieron después del suicidio, sino después del homicidio de los miembros restantes de la casa, el cual ocurrió exactamente una semana después del deceso de la joven.